Captura de pantalla 2017-05-24 a las 2.18.36.pngEL CHOCOLATE es uno de los alimentos a los que más recurrimos en los momentos difíciles porque, además de su irresistible sabor, tiene la capacidad de aumentar la producción de serotonina en el organismo, una hormona que nos proporciona alegría y bienestar. Sin embargo, su alto contenido calórico hace necesario limitar su consumo a una onza de manera esporádica y, a ser posible, de chocolate negro, por lo que se puede usar como el botiquín de emergencia en momentos de tristeza.

2. Yogur

EL YOGUR. Según un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Virginia (EE.UU.) la pérdida de Lactobacillus ─bacterias utilizadas para la fermentación─ causada por el estrés provoca la aparición de los primeros síntomas de la depresión. Para contrarrestarlo, descubrieron que el yogur contiene esas bacterias en grandes cantidades, por lo que su consumo regular podría ayudar a prevenir este trastorno afectivo.

3. Nueces y nueces de Brasil

LAS NUECES son un fruto seco imprescindible en la dieta, pues además de los estudios que avalan sus propiedades para cuidar el corazón, también podrían proteger contra el alzhéimer y mejorar los síntomas de la depresión. Su contenido en grasas vegetales, buenas si se toman en la medida correcta, así como omega 3, magnesio y selenio, podría contribuir a que nos sintamos mejor. Además, tienen gran cantidad de triptófano, el aminoácido que ayuda a generar serotonina y que puede levantar el estado de ánimo.

 

4. Pavo

EL PAVO, como casi todos los alimentos magros ricos en proteínas, tiene grandes cantidades de triptófano, ingrediente esencial para estimular la producción de serotonina en el organismo, una sustancia natural que es clave en el desarrollo de la depresión, según los investigadores. También se puede sustituir esta ave por pollo, aunque las cantidades de triptófano se reducen considerablemente.

 

5. Café

UN BUEN CAFÉ anima a cualquiera, pues su contenido en cafeína nos pone alerta y despierta nuestra capacidad de atención. Pero además, también parece tener un efecto protector a la hora de evitar que el estrés derive en depresión, aunque los expertos advierten de que su consumo se debe evitar durante el embarazo, así como durante la depresión posparto, pues podría provocar el efecto contrario al deseado, y causar estrés, intensificando este trastorno afectivo.

 

6. Chile

LOS ALIMENTOS PICANTES también han sido destacados por los investigadores como potenciales ayudantes en la mejora de los síntomas de la depresión. El chile, así como cualquier alimento picante, es termogénico, es decir, aumenta la circulación sanguínea y aporta capsaicina, un compuesto químico que ayuda a que el cerebro genere más endorfinas, otra de las hormonas relacionadas con la felicidad y el bienestar emocional. También se puede obtener la capsaicina del jengibre o de la familia de los pimientos.

 

7. Salmón

EL SALMÓN, junto con otros pescados como el atún, contiene gran cantidad de grasas poliinsaturadas. Una de ellas es el omega 3, cuyos niveles se encuentran más bajos en una persona con depresión que en una que no padezca ese trastorno, según un estudio. Por ello, se recomienda comer de manera regular este u otros pescados, como anchoas o sardinas, aunque las cantidades de omega 3 de estos últimos es inferior.

 

8. Leche

LA LECHE es una gran fuente de vitamina D –la ‘vitamina del sol’– que está presente en pocos alimentos. Según un estudio australiano las personas que tienen cantidades normales de esta vitamina tienen un menor riesgo de depresión. Lo mejor es optar por las variedades más naturales posibles, sin descremar y sin pasteurizar y, si no te hace mucha gracia el sabor de la leche, puedes sustituirla por queso, cereales, o conservas de pescado.

 

9. Huevo

EL HUEVO –sobre todo la yema– es un alimento rico en el aminoácido por excelencia a la hora de hablar de bienestar, el triptófano. A pesar de los mitos que existen en torno a él, la dietista Raquel Bernácer afirma que se puede consumir entre cuatro y cinco veces a la semana, limitándolo a tres en el caso de que la persona tenga el colesterol alto.

 

10. Verduras verdes

LAS VERDURAS DE HOJA VERDE, como las espinacas o el kale, tienen grandes cantidades de ácido fólico o vitamina B9, necesaria para el correcto funcionamiento de las células del cerebro. Las conclusiones de un estudio realizado por el grupo de investigadores de Tufts University en Boston, Massachusetts, revelan que se podría reducir considerablemente el riesgo de depresión con un consumo habitual de ácido fólico, muy abundante en estas hortalizas.

Visto en www.webconsultas.com

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