1. Utilizar ropa ligera y transpirable

Colores claros, un poco holgada y fabricada con fibras naturales (p.ej.algodón).

2. Ingerir comidas ligeras antes de realizar deporte

Un modelo de comida previa a la práctica deportiva debe incluir cereales, fruta y leche, tomándolos como mínimo de 90 a 120 minutos antes de iniciar la actividad.

Adaptar la intensidad del ejercicio. Imagen de Nike

3. Empezar a beber antes de hacer ejercicio

4. Realizar estiramientos antes y después del ejercicio

Estirar los músculos al finalizar la sesión impide la aparición de dolor muscular tardío (agujetas).

5. Beber una bebida con un alto aporte en sales durante el ejercicio

La sal es indispensable para que el líquido ingerido sea absorbido por nuestras células. Con la toma de uno o dos sobres de Recuperat-ion Sport en medio litro de agua ese equilibrio se consigue mantener fácilmente gracias a su alto aporte en sales.

6. Adaptar la intensidad del ejercicio según la temperatura y la humedad

Se aconseja realizar deporte a primera o a última hora del día, descansar con más frecuencia y optar por deportes de medio o bajo impacto como el Pilates o el yoga.

Utilizar ropa liger y transpirable. Imagen de Nike

7. Reconocer los síntomas de la deshidratación

Hay ciertos signos de alarma que debemos conocer. Estos son: sensación de sed, dolores de cabeza, irritabilidad, debilidad, mareos, calambres musculares, náuseas, vómitos y una importante reducción de nuestro rendimiento deportivo. En todos los casos, es imprescindible detener la práctica deportiva e iniciar una rápida rehidratación.

8. No detener la actividad física de forma repentina

Finalizar el ejercicio caminando o trotando 5/10 minutos ayudará a evitar las agujetas.

9. Beber después del ejercicio bebidas con glucosa, fructosa, carbohidratos y sales minerales

10. Protegerse del sol

Es indispensable el uso de gorras, gafas y cremas de protección solar para proteger la cabeza, los ojos y la piel de los efectos del sol.

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