El verano, las vacaciones y el calor, no son los mejores aliados para mantener el tipo. No es extraño que al llegar el mes de septiembre nos encontremos con unos kilos de más. Estos consejos te ayudarán a adelgazar en verano o, al menos, a mantener tu peso.

No te saltes ninguna comida

Si te has pasado en el almuerzo en el chiringuito no renuncies a la cena. Toma una pieza de fruta, o trocea un tomate para aderezar con
orégano y un poco de aceite de oliva. Mantendrás activo el metabolismo y el índice de glucosa en sangre. Es también importante respetar el desayuno, que en verano puede ser más ligero sustituyendo hidratos (bollos, tostadas…) por frutas y zumos.

Bebe mucho pero limita las calorías líquidas

Bebe mucha agua para estar hidratado pero limita las calorías vacías de refrescos azucarados o del alcohol. Otras opción son los zumos frescos. No renuncies a una cerveza en el chiringuito (sin pasarte) pero alterna con refrescos sin calorías o un buen vaso de agua fresca con las comidas. Las bebidas isotónicas o energéticas pueden ayudarte a mantenerte hidratado sin aportar muchas calorías.

Disfruta de las frutas de verano

Sandías, melones, melocotones, peras… Las frutas frescas en verano son unas aliadas perfectas para la dieta. Incorporarlas a tus
desayunos y meriendas.

Toma infusiones frías

No olvides seguir con tu té verde del invierno, pero en vaso ancho y con hielo. No hay mejor refresco de media tarde. Haz lo mismo con los cafés o las infusiones que acostumbras a tomar. Hidratación y salud.

Come ensaladas frescas

Si vas a prepararte una ensalada o te la vas a pedir en el restaurante, no elijas la que lleva pollo empanado o queso de cabra. Te resultará más fresca la de verduras de la huerta, la disfrutarás igual y ahorrarás muchas calorías. Recuerda incorporar a tu dieta las ensaladas de legumbres.

Reinventa los gazpachos y sopas frías

Elimina el pan y reduce el aceite en tu gazpacho tradicional. Prueba con otras sopas frías ligeras.

Elige alimentos ligeros y frescos

En verano las digestiones son más lentas y la siesta tampoco ayuda mucho al metabolismo. Procura optar por alimentos ligeros, frutas y
verduras, para ayudar a la digestión y sentirte ligero y menos hinchado.

Camina siempre que puedas

Aprovecha los días de playa para pasear por la orilla del mar. Da largos paseos en tus vacaciones cuando el calor no apriete, por la mañana o al atardecer. Además de relajarte, estarás ayudando a tu cuerpo a mantenerse en forma.

Divertidos ejercicios de verano

¿Vas a salir esta noche? Baila todo lo que puedas!! ¿Vas a la playa o a la piscina? Pues mira qué oportunidad de practicar un poco de
natación!! ¿Y qué tal un paseo en bici esta tarde? Hay actividades de verano divertidas y beneficiosas para la mente y el cuerpo.

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