1. Algo frío, alivio rápido
Nunca falla, si te notas muy agobiada y deseas encontrar un rápido alivio nada mejor que aplicarnos una bolsa de hielo. De este modo esas fibras rotas se relajan y en pocos minutos te sentirás mejor. Así pues, puedes utilizar una bolsa de agua bien fría o unos cubitos envueltos en una bolsa de plástico.

2. Un baño de tomillo con aceite esencial de ciprés
Tanto el tomillo como el aceite de ciprés son dos grandes antiinflamatorios que actuarán rebajando el dolor de esos músculos. Para ello sería adecuado que en primer lugar te hicieras unos masajes con el aceite esencial de ciprés en esas zonas que más te duelen, después, aplícate agua tibia destilada con tomillo (puedes hacer una infusión con un litro de agua, y cinco cucharadas o cinco ramas de tomillo). Verás cómo notas alivio.

3. Aceite de oliva y aceite esencial de lavanda

Una vez más, dispones de dos elementos naturales muy efectivos para aliviar la tensión muscular y el dolor de esas fibras rotas que ocasionan las agujetas. El aceite de oliva es un remedio muy tradicional para aliviar el dolor muscular, así pues, lo mejor que podemos hacer es coger un paño de lino y dejar caer una cucharada de aceite de oliva, para después hacerte un pequeño masaje ahí donde te duela. ¿Y qué hacemos después? Ahora deberás aplicar aceite esencial de lavanda, un suave masaje, muy fácil. Por último, date un baño con agua tibia. Ni muy fría ni muy caliente.

4. Jugo de naranja con (bromelina) piña

Cuando sentimos las molestas agujetas hemos de saber que nuestro cuerpo también ha sufrido una pequeña deshidratación. Para ello recuerda que cada vez que vayas a hacer deporte es conveniente hidratarte bien durante todo el tiempo.

Si ya has llegado a casa y al día siguiente sufres ya la presencia de las agujetas, sabes que deberás cubrir ese déficit vitamínico que sufres, y nada mejor que un jugo natural de vitamina c y bromelina, ideales para restituir nuestro equilibrio. Para ello obtén el jugo de una naranja y de dos rodajas de piña. Añade medio vaso de agua y bébelo por la mañana. Te sentirás mejor.

5. Remedio con bromelina, potasio y magnesio

A la hora del almuerzo seguiremos con nuestra dieta para aportar esas vitaminas que nos ayudarán a reparar las fibras musculares. Para ello nada mejor que cortar dos rodajas de piña, añadir un kiwi y cuatro almendras troceadas a pedazos pequeños. Una ensalada rica y reconstituyente que te ayudará a sentirte mejor por dentro y que, sin lugar a dudas, evitará que nuestras agujetas duren más de un día. Vale la pena intentarlo.

6. Infusión de cayena con miel: analgésico natural

Como ya sabes, la cayena actúa acelerando nuestro organismoayudándonos, por ejemplo, en nuestras dietas de aldelgazamiento. Pero además, es importante que sepas que es uno de los mejores analgésicos que existen, ideal para estos casos en que sufrimos de agujetas. Su secreto radica en conseguir bloquear la sensación de dolor.

La pimienta cayena dispone de ese elemento natural tan adecuado llamado capsaicina que se utiliza tanto en forma externa como interna. Lo que hace es trabajar sobre las células neurotransmisoras del dolor, reduciendo el que se segregue un químico llamado sustancia P que envía mensajes de dolor al sistema nervioso. Lo bloquea y ello nos alivia mucho. ¿Y cómo lo preparamos? Muy fácil, calienta un vaso de agua y deja caer una pizquita muy muy pequeña de pimienta cayena, ¡pero muy poco! Después deja que repose y añade una cucharada de miel. Bebe muy poco a poco.

¿HABLAMOS?