Los tumores cerebrales, que afectan más a los adultos entre los 45 y los 70 años, se desarrollan muy rápidamente, casi siempre en los hemisferios de nuestro órgano pensante, aunque también pueden aparecer en la médula espinal y el tronco encefálico. Los síntomas varían, pero, en general, los afectados, presentan dolores de cabeza persistentes, visión borrosa o doble, vómitos, pérdida de apetito, cambios de personalidad, irritabilidad, dificultades del habla e incontinencia urinaria.

Un equipo de investigadores del Hospital Universitario Thomas Jefferson de Filadelfia y la empresa de biotecnología Imvax ha presentado los resultados de unos ensayos clínicos con una nueva vacuna que evita el crecimiento del tumor en una fase temprana, ralentiza su recurrencia y aumenta la supervivencia de los pacientes.

Los expertos relataron que entre septiembre de 2015 y marzo de 2018 habían tratado a 33 individuos a los que se les acababa diagnosticar la dolencia con la citada vacuna, denominada IGV-001. Cuando compararon los datos con los que habían recabado de otros sujetos que habían recibido radioterapia, observaron una mejor respuesta en los primeros. Así, mientras que el tratamiento habitual contenía entre cinco y casi siete meses el crecimiento del tumor o su reaparición, en aquellos a los que se había administrado la dosis más alta de la vacuna este tiempo se prolongaba hasta algo más de 10 meses. Su supervivencia, igualmente, pasó de los 14,6 meses del grupo de control a los 22.

En sus conclusiones, los investigadores apuntan que la vacuna podría ser más eficaz en aquellos que presenten un sistema inmunitario menos deteriorado, como consecuencia, por ejemplo, de haber pasado previamente por otro tipo de terapias.

Fuente: Muyinteresante

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